viernes, 17 de julio de 2009

UN VETERANO SARMIENTOS AL HABLA



Soy Francisco José Campaña Ortega. ¿Qué no sabéis quién soy?. ¡Ah claro!, será que por mi nombre y apellidos en aquellos tiempos no nos reconocíamos. Pero seguro que si os digo que soy Tuti, ya la cosa cambia y me identificaréis mejor. Hice la segunda jornada de Nuevos Sarmientos, primera de chicos, en diciembre de 1979. Concretamente del 20 al 22 de diciembre y ya han pasado treinta años. Los que no tengo. ¡Y ojalá los volviera a pillar!. Soy maestro y llevo ya varios años con la plaza definitiva en el colegio de Jabalquinto. La Educación de nuestros niños/as, adolescentes y, en menor medida, jóvenes/as, es mi campo de trabajo y a el dedico la mayor parte de tiempo diario. Estoy bastante comprometido con el mismo, lo que me ha llevado a estar en diferentes cargos e “historias”, todas ellas relacionadas con mi trabajo. El resto del tiempo se lo dedico a mi familia –estoy casado con Ana, a la que también recordaréis y a la que conocí entonces y donde se gestó nuestra relación que ya va camino de las bodas de plata- y a nuestra hija Sara a la que me gustaría pasara por esta experiencia personal gratificante y de encuentro personal, humano y con Jesús, el Amigo que nunca falla.

Me ha ilusionado mucho toda esta “movida” del 30 aniversario. Soy un melancólico empedernido y todo lo que sea recordar y, más aún, encontrarme con gentes con las que compartí mi adolescencia y juventud, me apetece y apoyo la idea. Es cierto que algunos nos vemos como mínimo en la tradicional comida de Navidad, pero ahora el horizonte de encontrarme con nuevas gentes era un acicate más para asistir. Por otro lado, parte de lo que ahora soy y donde estoy metido, se lo debo a ese movimiento. Y no lo hago por devolverle algo de lo que me dio, sino porque estoy convencido de que algo que sea, o haya sido bueno para ti, también lo puede ser para los demás.

Creedme si os digo que yendo por la carretera al encuentro del pasado 19 de junio en el Seminario, me sentía nervioso y expectante por llegar. Volví a recordar mi jornada. Quién estará; cómo estará; estaremos más o menos…Acudimos pocos, pero creo que así se es más eficaz. Tras el momento del encuentro en el que nos reconocimos algunos y a otros os conocí en ese instante, pasamos a la comida en la que recuerdo que pasamos calor. Me resultó extraño no encontrar al cura Bernardo y conocer al nuevo consiliario. El tiempo pasa y lo hace indefectiblemente para todos. El fresquito y la placidez vinieron luego en la pinada donde iniciamos el trabajo a acometer. Tras recibir a los medios, momento en el que los actores secundarios dimos la talla, vino ya la ardua tarea. El primer escollo a salvar fue el del día de celebración. Para después abordar, la cuestión de si esta “movida” va a ser sólo para la celebración del 30 aniversario o para animar, revitalizar el movimiento. Y ahí me quedé porque me tuve que marchar.

Mi impresión es que se deberían tener dos o tres, sino más, reuniones de este tipo: preparatorias del evento. Contenido de las mismas: estado de los contactos establecidos; pulso del ánimo que tenemos y que no debe desfallecer (cualquier estrofa o verso del Viaje a Ítaca me siguen y nos pueden seguir insuflando un ánimo extra); cartelería, anuncios, merchandising; cuestión de dinero, patrocinio,…; contenido del día…Y otros temas que vayan surgiendo. Y para esto es necesario que sean o seamos un grupo permanente y operativo.

Termino con otra de las canciones que cantábamos entonces, ¿recordáis?: “Unos ponen la mirada; otros hacen de motor, y a nosotros se nos pide que seamos corazón”. Que cada cual elija o se/nos sintamos llamados a uno de estos “arrimar el hombro” para que la celebración del 30 aniversario de Nuevos Sarmientos sea lo que cada uno espera que sea. YO TAMBIÉN QUIERO SEGUIR DE PIE.

Que la LUZ nos guíe y su FUERZA nos acompañe.

Besos y abrazos para todos.

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